Django forma parte de la segunda generación de músicos del Jazz, impulsivo y creativo hasta la extenuación, se ganaba la vida pateandose Europa y tocando en bares y clubes nocturnos, incluso en plena Europa del III Reich.

Era un gran fumador también, muchos dicen que de no haber sido por eso quizás no habría tenido tanta buena inspiración, y otros que esa fue la causa para morir joven. En cualquier caso, Django nos dejó una obra artística de un calado tan hondo e interesante que prácticamente existe unanimidad entre todos los jazzeros en afirmar que fue, sin duda, el mejor guitarrista de la Historia.

Lo mejor de su obra se considera precisamente a partir de que sufriera un accidente en un incendio y perdiera un dedo, eso no le sirvió de excusa para dejar la música, más bien al contrario; siguió componiendo y creando una obra magistral en todos los ámbitos, coronada con una gira única e irrepetible con el grandísimo del piano - y también mi músico de jazz favorito detrás de Django - Duke Ellington por los Estados Unidos.

¿El resto? Leyenda. Os recomiendo sobre todo la bellísima película Sweet & Lowdown (Acordes y Desacuerdos), en la que Sean Peen a través de Ray Emmet deja claro lo que Django es y representó, además de lo que representa en la posteridad, para cualquier músico de jazz, para cualquier jazzero.

Y aquí un tema de Reinhardt: