Un observador pensando mientras mira a una nadadora en el río Deba
Se hunde en el río
como una vasija de barro
que se llena de diamantes.
Es una tarde de domingo
y como un pesado saco
su cuerpo se debate
contra lo profundo, cansado.
Pese al agua brumosa y al frío
Sigue y nada, miro ensimismado,
no parece tener ningún destino
se me hiela la sangre
aunque sea verano.


__libertaria__ dijo
Y la pequeña vasija sigue luchando,
en una batalla perdida,
pero ella no se rinde,
y mientras te mira,
pide una mano que la rescate de ese ansia
que ahora la gobierna
mientras el agua hacia lo profundo la vence.
Pero despiertas…
y la vasija antes casi hundida,
baila sobre la superficie,
con esos diamantes formando una falda
de incandescentes brillos que casi invisibles,
dejan asomar su contorno,
de un cuerpo vibrante, joven e invencible.
19 Febrero 2008 | 08:49 PM