Alegoría del dolor I
Escrito esta misma mañana...
Nos odiaremos más cuando la primavera florezca
y nutra el humo de la noche a otros amantes,
cuando otros brazos ciñan con transparencia,
el exquisito torso de quien ya no nos ampare.
Exprimiremos los pulmones para ver en los cristales
el baho que acarició en otros tiempos su belleza,
y suplicaremos, exasperados, nuevas credenciales
para encarar otro día mas sin su presencia.
Culparemos a sus ojos durante un tiempo,
¡de ser falsos paraísos terrenales!
franquearemos el fantasma de sus senos
calcinados por hogueras insaciables.
¡Culparemos al cielo! Y al instante
le rogaremos vagamente que la guadaña,
al ver nuestras lágrimas se espante,
seremos la ceniza del guerrero.
¿Comprendes este réquiem del amor verdadero?
¿Fuiste soberano de su olvido y su deseo?
recordarás entonces el deshielo, el beso muerto,
que pasó como una sombra y quemó como el fuego.
Ahora al recordarlo, se escapa una leve risa.
Virtió el tiempo la copa vibrante del dolor
Sus fotos el rencor desmayan.


Inés dijo
Maravilloso adiós.
Es del todo diferente y no sé porqué me acuerdo del poema 20.
Saludos.
Inés.
16 Febrero 2008 | 08:20