Un articulo de mi autoría publicado en sobreleyendas.com :

A Heracles (mas conocido por el nombre con que lo conocieron los romanos, Hércules),
se le atribuyen tantas aventuras, que ya los mitólogos de la antigüedad
tuvieron que realizar varias clasificaciones para intentar poner orden
en su biografía.

Hercules

Su vida no fué nada fácil, pese a ser el hijo de Zeus. Fué engendrado por el propio dios y Alcmena, siendo ésta engañada cuando Zeus, habiendo tomado la forma humana del novio de la madre, Anfitrión, se unió a la muchacha engendrado a Heracles.

Cabe destacar que, desde su nacimiento hasta que acudió ya de adulto a Delfos, (mas adelante se conocerán las razones), fué llamado Alcides (significa hijo de Alceo).

Desde el inicio contó con la enemistad de Hera,
mujer de Zeus, quien, totalmente celosa, hizo todo lo posible durante
la vida de Heracles por volverlo loco o hacer que pereciese.

Zeus en una ocasión se jactó de haber engendrado al próximo rey de Argos, lo que permitió que su esposa provocase que Euristeo (primo de Heracles) naciese antes, y fuese así coronado Rey.

Cuando el héroe apenas tenía unos meses de vida, Hera colocó dos
serpientes en la cuna que compartía con su gemelo Íflicles. Heracles
consiguió burlar la muerte demostrando ser poseedor de una fuerza nada
común, ya que mató a las serpientes antes de que su padre mortal,
Anfitrión, acudiera a socorrer a los hermanos.

Tampoco era fácil educar al joven Heracles, algunos consiguieron
iniciarlo en el manejo del arco, del carro, o del pugilato, sin embargo
su profesor de música (Lino), fué asesinado en un
arranque de ira del héroe. A muy temprana edad (contados apenas
dieciocho años), ya acometió su primera aventura: dar caza a un león
que rondaba las tierras de su padre mortal Anfitrión. Durante los
cincuenta días y noches que transcurrieron hasta que finalizase la
cacería, fué hospedado en casa del rey Tespio.

Por supuesto y como cualquier mortal, Heracles no pudo resistirse a
los placeres carnales, sucumbiendo así en el lecho ante las cincuenta
hijas del rey Tespio, que ansiaba tener como nietos a descendientes del
héroe. De ellas nacieron los cincuenta Tespíadas.

Cuando finalizó la caza, emprendió el regreso a Tebas.
Unos emisarios de Orcómeno intentaron presionarlo para que pagase
tributos, sin embargo se libró con suma facilidad de ellos. Cuando los
emisarios regresaron a las tierras de Orcómeno sin nariz y sin orejas,
pronto Ergino (el Rey de Orcómeno) se presentó en Tebas dispuesto a
invadirla.

Heracles lo derrotó, y fué entonces cuando el rey de Tebas, Creonte, le ofreció en matrimonio a su hija mayor, Mégara.

Por supuesto Hera permanecía en la sombra, dispuesta a esperar y
provocar cualquier acontecimiento que perjudicase seriamente la vida
del héroe.

Así que, por primera vez sus planes dieron con la senda del éxito,
logrando provocar un episodio de locura en Heracles, provocando que el
héroe asesinase a sus propios hijos y a los de su hermano. Cuando
recuperó la lucidez, Heracles se sintió tan profundamente mal que
repudió a su esposa, y emprendió el camino a Delfos, en donde se cambió
de nombre de Alcides a Heracles (que significa Gloria de Hera), para mas tarde acudir a Argos para ponerse al servicio de Euristeo.

La razón por la que acudió hasta Argos fué para realizar doce
trabajos, pudiendo quedar de esta manera purificado, expiando el error
de asesinar a sus propios descendientes y a los de su hermano mortal, y
pudiendo además conseguir la inmortalidad.

Era tal el aspecto de Heracles que Euristeo siempre le tuvo pánico.
Durante el tiempo en el que el héroe trabajaba a sus órdenes, el Rey le
entregaba las instrucciones de los trabajos a través del correo,
siempre evitando verlo en persona. Incluso llegó a ordenar que le
construyeran un jarrón por si se diera el caso de que Heracles quisiera
atacarlo.

Tras quedar liberado de Euristeo al conseguir realizar los doce trabajos, el héroe se dirigió hacia a Eucalia, donde el rey Éurito
había prometido la mano de su hija a quien le venciese a él y a sus
hijos en una prueba de arco. Pese a vencer, Éurito le negó el premio a
Heracles, temiendo que se repitiese el episodio de locura que dió al
traste con su descendencia.

Heracles

Heracles no se lo tomó nada bien y juró venganza, y se marchó
llevándose consigo algunas yeguas del rey. Uno de los hijos de éste
salió tras el héroe con la intención de recuperar a los animales, pero
encontró la muerte en manos de Heracles. Una vez mas, el héroe,
atormentado, acudió a dos cortes para encontrar la purificación, no lo
logró en la primera, pero sí en la de Amiclas.

Ya desesperado, decidió volver a Delfos para hallar
la manera de librarse de sus ataques de ira incontrolada. Para ser
liberado, tuvo que servir como esclavo durante tres años en la corte de
Ónfale, tras los cuales, fué liberado gustosamente por la reina, siendo colmado de regalos a su partida.

Tras su partida pasó por Troya, la asaltó y venció, como siempre.

Después de recorrer toda la tierra conocida, Heracles decidió que
había llegado la hora de cumplir una antigua promesa que hizo a Meleagro en el Hades, así que emprendió el camino hacia Calidón, para cortejar a Deyanira.

Tampoco le darían nada regalado, tuvo que vencer al dios Aqueloo
para poder casarse con la doncella. Con ella compartió protagonismo en
muchas aventuras, y tuvo además, cuatro hijos. La relación con Deyanira sería la perdición y el final de Heracles.

Sus contínuas infidelidades desesperaron a Deyanira, quien finalmente sucumbió al ofrecimiento del centauro Neso, y cuando el héroe se encaprichó de la joven Yole,
tuvo Deyanira tal pánico a que la repudiase que decidió impregnar una
camisa de Heracles con el ungüento que le indicó el centauro Neso.
Heracles sintió un profundo dolor al colocarse la camisa, intentó
quitársela, pero no podía. Intentó quitársela con tamaña fuerza que
acabó por arrancarse con la camisa la piel, dejando al descubierto ya
sus huesos. Deyanira se suicidó al ver con sus propios ojos lo que
había provocado.

Heracles decidió que lo quemasen en una pira, y así su cuerpo mortal pereció. Al llegar al Olimpo, se reconcilió al fin con Hera, y volvió a tener otra esposa: Hebe.